01
Límpialas con jabón suave
Agua tibia y unas gotas de jabón neutro. Frota con suavidad con un paño o un cepillo de dientes blando.
02
Enjuaga y seca bien
Aclara con agua limpia y seca con un paño suave que no suelte pelusa para evitar marcas de agua.
03
Pule el brillo
Un paño de microfibra devuelve el brillo al acero. Hazlo con movimientos suaves y sin apretar.
04
Guárdalas por separado
Ponlas en una bolsita o caja, cada pieza aparte, para evitar rozaduras entre ellas.
Qué evitar con tus joyas de acero inoxidable
- El contacto prolongado con lejía, cloro y productos de limpieza fuertes.
- Estropajos y productos abrasivos: pueden rayar la superficie.
- Ponértelas para el gimnasio, trabajos manuales o antes de aplicar cremas y perfumes.
- Dormir con ellas puestas, para evitar enganches y roces.
¿Y si la pieza tiene acabado dorado?
Las piezas doradas necesitan un poco más de mimo: límpialas con especial suavidad y evita frotar con fuerza, porque el color puede desgastarse con el roce y el tiempo. Es normal en cualquier joya con acabado de color.
Cómo recuperar el brillo de una joya de acero inoxidable
Si notas que una pieza ha perdido brillo, límpiala con agua tibia y jabón suave, sécala bien y púlela con un paño de microfibra. La mayoría de las veces basta con eso. Si aun así no mejora, escríbenos por WhatsApp y lo revisamos.
Preguntas frecuentes
¿El acero inoxidable se oxida?
Nuestras joyas son de acero inoxidable 316L, que resiste muy bien la humedad y no se oxida con facilidad en el uso normal. Aun así, conviene secarlo bien y evitar productos químicos agresivos.
¿Puedo ducharme o ir a la playa con mis joyas?
El acero soporta bien el agua, pero el cloro, la sal y los jabones pueden apagar el brillo con el tiempo. Lo mejor es quitártelas y aclararlas si han estado en contacto con ellos.
¿Con qué limpio una joya de acero inoxidable?
Con agua tibia, jabón neutro y un paño suave o un cepillo de dientes blando. Después, aclara y seca bien.
¿Qué hago si mi joya pierde brillo?
Límpiala con agua tibia y jabón suave y pule con un paño de microfibra. Si no mejora, escríbenos y lo revisamos.
